“La vida brota a partir de millares de fuentes vibrantes, se entrega a todos los que la agarran, se rehusa a ser
expresada en frases tediosas, solo acepta acciones transparentes, palabras verdaderas y el placer del amor.
“La raza humana enfrentaria lo peor, el más devastador desastre de los desastres si de repente tuviese pleno
conocimiento de la función de la vida, de la función del orgasmo. Hay buenas razones para que la raza humana
haya rehusado la posibilidad de conocer la profundidad y la verdadera dinámica de su miseria cronica. Una erupción
repentina de esos conocimientos paralizaria y destruiria todo lo que en cierta medida mantiene a la sociedad
caminando. Su criterio ante las guerras, el hambre, las masacres emocionales, el sufrimiento de los niños.
"Beyond Psychology"
“El asesinato de Cristo”
WILHELM REICH
Wilhelm Reich (24 de marzo de 1897-3 de noviembre de 1957) fue un médico austriaco. Participó en la Sociedad
Psicoanalítica de Viena, siendo inicialmente un discípulo de Freud, aunque con los años, alcanzó una madurez
tal que supuso un cambio, si no radical, bastante apreciable en cuanto a sus teorías sobre el psicoanálisis.
De sus estudios de Freud, los puntos que más le interesaron fueron el inconsciente, la neurosis y la libido.
Mientras que algunos lo califican como uno de los pensadores más "lúcidos y revolucionarios" del siglo XX,
al tiempo que maldito; otros, aseguran que sus ideas y teorías bien podrían catalogarse como Delirios (Según
el DSM-IV). Expulsado de los círculos comunistas y de la escuela psicoanalítica por lo radical de sus
planteamientos, perseguido por los fascistas en Alemania por su libro Psicología de Masas del Fascismo y,
finalmente, juzgado en Estados Unidos, donde fue diagnosticado como esquizofrénico progresivo y donde lanzaron
sus manuscritos a la hoguera en el Incinerador Gansevoort de Nueva York el 23 de octubre de 1956 (craso error
del gobierno de EEUU, ya que esto sólo aumentó la curiosidad por su persona). Reich murió en la cárcel un año
después de un ataque al corazón, un día antes de apelar su sentencia.
Wilhelm Reich fue uno de los primeros colaboradores de Sigmund Freud, hacia 1922. De hecho, fue descrito por
éste como su "discípulo más brillante". Reich, de modo recíproco, mostró gran entusiasmo por las teorías de Freud,
en especial en lo relativo a la sexualidad. Sin embargo, pronto saltaron muchas diferencias entre Reich y Freud.
Quizás la más importante fue el conflicto entre las posiciones de autoridad que ambos gustaban ostentar. Pero en
el plano científico también se fueron alejando progresivamente y tuvieron la ruptura definitiva en el momento que
Reich tuvo ideas propias sobre el tema. Al contrario que Freud, que fue dejando de lado el instinto sexual y la
dicotomía placer/dolor para centrarse en otros conceptos como el instinto de Muerte, Reich llevó el tema de la
sexualidad y la psique al extremo llegando a afirmar el siguiente principio:
La salud mental de una persona se puede medir por su potencial orgásmico. Esto quiere decir que un individuo
psíquicamente sano disfruta del sexo libremente, sin traumas, y una persona neurótica no. Del mismo modo que
Freud y sus acólitos se fueron, según el propio Reich, acomodando al lado de sus divanes aplicando tratamientos
interminables de charloterapia. Reich prescindió de estos métodos para volcarse en el cuerpo físico.
Uno de sus descubrimientos consistió en el hecho de que, las personas no neuróticas manifestaban lo que el llamó
reflejo de orgasmo, consistente en el movimiento involuntario, incontrolable y repetido de la cadera a la hora del
clímax. Reich comenzó a fijarse en las actitudes y movimientos corporales de sus pacientes y se dio cuenta que los
tratamientos psicoanalíticos convencionales de la época, según su opinión, eran muy poco eficaces porque el paciente
poseía una tendencia terrible a esconderse de sí mismo, o por decirlo de otra manera, las barreras psicológicas del
paciente tendían a perpetuarse inconscientemente. En cierto modo, las personas tenían miedo a romper sus bloqueos
porque eran incapaces de sentir el placer de la distensión, de relajarse, de dejarse llevar.
Inventó pues el Análisis Caracterológico. De esta manera, antes de pretender llegar al centro del problema del
psíquico del paciente mediante charlas y circunloquios que se prolongaban años y años, la misión de Reich consistía
en derribar las barreras que bloqueaban el libre flujo de energía psíquica del paciente. Esto lo consiguió aplicando
otro principio descubierto por él que afirmaba:
La psique de una persona y su musculatura voluntaria son funcionalmente equivalentes.
Esto quiere decir que los bloqueos psíquicos se corresponden a contracciones musculares crónicas. Un ejemplo:
una persona con miedos tiene perpetuamente tensos los muslos y los hombros, pues es la manera que tiene el cuerpo
de prepararse para protegerse la cabeza y echar a correr, reacción lógica ante un peligro. Así, Reich se dispuso a
combatir las enfermedades mentales a través de la liberación de las tensiones musculares crónicas, lo que dio
resultados notables. Que molestaron mucho a los psicoanalistas freudianos, que se abstenían completamente del
contacto físico con sus pacientes, aún teniendo un contacto emocional (llamado transferencia) por el cual el
psicoanalista se convertía en padre simbólico del paciente.
Todo lo contrario que Reich, quien los abrazaba, retorcía y estiraba hasta que rompían a llorar o vomitaban,
liberándose. Reich había descubierto que el reflejo del vómito era profundamente relajante y que ejercicios
de estiramiento de la zona anterior del tronco terminaban provocando que la persona llorara de modo profundo,
aunque aparentemente sin motivo. Más adelante llegó incluso a asegurar que el cuerpo humano no era muy distinto
al de un gusano; y elaboró un sistema de curación que consiste en el desbloqueo progresivo de los diversos segmentos
que componen nuestro organismo: cráneo, cuello, diafragma, vientre y cadera. Incluso llevó más lejos la comparación
haciendo la analogía con un protozoo, que extiende su protoplasma ante el placer y se contrae ante el dolor. Reich
entendió que la personalidad funcionaba en ciclos de tensión/liberación en los que una correcta vida sexual era
indispensable para esta última. Finalmente, Reich percibió que los patrones musculares se podían explicar desde
el punto de vista de una energía vital (que más tarde llamaría energía orgánica) que recorre el cuerpo. Aquí Reich
redescubrió para occidente el concepto de chi (también llamado baraka, vril) ampliamente extendido en oriente y las
sociedades herméticas.
Uno de los muchos discípulos de Reich, el ahora reputado Alexander Lowen, inventó posteriormente la Bioenergética,
conjunto de técnicas curativas basadas en estos descubrimientos.